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Editorial

Número 2 abril 2018

¿ Y tú … Levantas la basura?

Aficionados de Japón y Senegal dieron una muestra de civilidad al término de un partido jugado en la Copa del Mundo de Rusia 2018, digno de ser mostrado en el mundo entero.

Después de los partidos disuputados de sus respectivas escuadras en la Mordovia Arena y Otkrytie Arena, los asiáticos y africanos comenzaron a levantar la basura que habían generado dentro de los estadios.


Fueron las redes sociales las que circularon los videos en lo que se ve a los aficionados de Senegal  limpiar la zona en la que su equipo se impuso a Polonia.

Hay videos y fotografías también de los aficionados japoneses recogiendo su basura en el estadio después del partido en las redes sociales.


A la mente latina y occidental nos asombra la civilidad y naturalidad con que los japoneses, al finalizar algún encuentro deportivo, sacan una bolsa de plástico para levantar la basura generada a su alrededor.

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Quienes han tenido la oportunidad de visitar Japón, quedan asombrados por la limpieza en la mayoría de sus calles, pero hay algo que sombra aún más: la ausencia de botes de basura en la vía pública.


¿Por qué no hay botes de basura?


Los japoneses no suelen comer cuando van andando en la vía pública y no existen los puestos ambulantes (salvo en festivales especiales); por lo tanto, la generación de basura en la vía pública es mínima y suelen llevarla a su casa para tirarla ahí.


Las tiendas de conveniencia cuentan con basureros pequeños sólo para papel o envolturas, botellas de vidrio, plástico o lata de los productos ahí comprados y consumidos. Las miles de maquinas de refrescos repartidas por todas partes tienen su propio basurero pero sólo para depositar las latas y botellas vacías.

 

En los andenes de trenes y de metro también se pueden ver pequeños basureros pero sólo para revistas o periódicos, papel y envolturas pequeñas, latas, botellas de vidrio y plástico. Y los supermercados tienen basureros para que se tiren limpios los envases de plástico, cartón o unicel que venían en los productos adquiridos.


Sin embargo la razón principal de que las calles de Japón tengan fama de limpias es el código de comportamiento ante la basura que se aprende desde la infancia. Hay una educación alrededor de la generación de basura en las escuelas y en los hogares: quien la genera es el responsable de ese acto y en consecuencia debe cumplir con ciertas reglas.

Por ejemplo, se debe comprar un bolsa asignada para el tipo de basura, normalmente son blancas, amarillas o transparentes con letras verdes. El precio que se paga es el impuesto de recolección. Se debe tirar sólo en los días y en los horarios correspondientes a cada tipo de basura. En algunos lugares las bolsas se cubren con una red para evitar que los pájaros abran las bolsas.
Los mundiales nos dejan lecciones que los países  y sus ciudadanos debemos copiar.

Fotos Shutterstock

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