Llegaron las vacaciones y con poco presupuesto te recomendamos los lugares más lindos del Estado de México.

El Oro
​
Es un bello lugar de pasado minero y presente turístico, apuntalado por el rico acervo físico que dejó la explotación del metal que le da nombre a la localidad. El oro de este pueblo llegó a estar catalogado como el segundo mejor del mundo en calidad, después del extraído en una mina de una antigua provincia sudafricana.
​
Ahora los visitantes de El Oro pueden explorar el pasado duro y legendario del pueblo, a través de una oferta cultural que incluye el Museo de la Minería, el Socavón San Juan y el Tiro Norte, entre los lugares más representativos. Otro atractivo de El Oro es el Teatro Juárez, edificado a comienzos del siglo XX en pleno apogeo económico. Esta sobria edificación neoclásica vio pasar por su escenario a las grandes figuras del bello canto de la época, entre ellos Luisa Tetrazzini y Enrico Caruso.
​
El Oro también ofrece opciones a los amantes de la vida natural. Entre estas se encuentran la Cascada El Mogote, la Presa Brockman y La Mesa, un santuario mexicano de las bonitas mariposas Monarca, situado a unos 50 minutos.

Malinalco
Situado cerca de Toluca y Cuernavaca ofrece al turista una de las rarezas arquitectónicas más curiosas del mundo: un templo prehispánico tallado enteramente en la roca, en un solo cuerpo. El templo principal Cuauhcalli, situado en el cerro de los Ídolos, es uno de los pocos monolitos que son al mismo tiempo lugar de veneración religiosa.
Entre las particularidades ancestrales de Malinalco está el consumo de hongos alucinógenos, a los que la medicina indígena tradicional le atribuye poderes curativos. Una condición para esa facultad es que sean recogidos por púberes y doncellas, únicos seres lo suficientemente limpios como para no contaminarlos.
El pueblo también agasaja al turista con la Trucha al estilo Malinalco, aunque si prefieres algo más autóctono, pueden prepararte un guiso de iguana o un platillo a base de rana.

Metepec
Tiene una intensa actividad industrial, principalmente de capital extranjero, y las actividades de la construcción y la del turismo son las otras que sustentan su economía. Goza de una vieja tradición artesanal, especialmente la ligada al barro y al vidrio. En sus corredores artesanales podrás encontrar bellas piezas de cerámica, vidrio soplado, trabajos en cuero, cestería y orfebrería.
Metepec ha ganado fama como el lugar ideal para correrse una buena juerga. Gente de Toluca y otras ciudades y pueblos cercanos se acercan hasta allá para parrandear de lo lindo.
En la arquitectura se destacan: la Iglesia del Calvario, una sobria edificación de líneas neoclásicas, y el ex Convento de San Juan Bautista, con su iglesia, que tiene una llamativa fachada barroca hecha por los indígenas del lugar. El Centro Panamericano de Ecología es uno de los principales representantes de la arquitectura contemporánea.

Tepozotlán
Situado al norte del Estado, tiene uno de los principales símbolos del barroco churrigueresco en México, el antiguo Colegio de San Francisco Javier, donde actualmente opera el Museo Nacional del Virreinato. Esta muestra, la más importante del país referida a Nueva España, cuenta con una espléndida iglesia, en la que destacan su altar mayor y todo su demás interior.
En el Parque Estatal Sierra de Tepotzotlán está el Acueducto de Xalpa, un viejo monumento de casi 450 metros de longitud que es más conocido como los Arcos del Sitio. Fue levantado por la Orden Jesuita en el siglo XVIII y fue el primer sistema estructural que abasteció de agua a la localidad.
Otra área verde para los amantes de la naturaleza es el Parque Ecológico Xochitla, muy cerca de la Ciudad. Cuenta con vastas arboledas, invernadero, lago y áreas para juegos.
La Tortuga cabezona elegía entre tres sardinas del mismo tamaño las cuales representaban al local, visitante o empate. Su éxito terminó al fallar el triunfo de Brasil sobre México en la fase de grupos.


